G2 – Umbra Bícroma

Rocío Gayo y Lucía Alija


La sombra de lo ausente

Referencias y fotos que desencadenaron nuestras ideas:

Artista referente: Insane 51 https://www.instagram.com/insane51/

Lugar de intervención:
Ensanche de Vallecas, Madrid.

PrimeraAcción – «El Banco»

Instrucciones primera acción

Link video primera acción, El Banco:

AcciónGrupal – «La ParadaDeBus, El PasoDeCebra y La Bici»

Póster acción grupal Ensanche de Vallecas

Link del video de la acción grupal en el Ensanche de Vallecas. 23/02/19 https://www.youtube.com/watch?v=fVTuxMmuucI

RecopilaciónDelCurso:

Cartografías de los movimientos de la acción grupal «LaParadaDeBus»:

Modelo, «ElCreadorDeSombras»:

Axonometría del modelo. E 1/10

Link video del Modelo «Creador de Umbras» https://youtu.be/1qN_j4mDLeQ

Nos dejaron sueltos, nos enseñaron un escenario y nos dejaron que nosotros creásemos la escena. No había límites conocidos en lo que a lo artístico se refiere, así que todos nos dejamos llevar por las sensaciones del lugar. El sitio en concreto es El ensanche de Vallecas, mentiría si dijera que las sensaciones de cada uno fueron diferentes, era tan claro lo que nos podía provocar ese lugar que parecía creado para ello, vacíos y llenos, soledad, sombras protagonizando las calles. A pesar de que sea un lugar inacabado y aparentemente vacío, nos encontramos de frente con un baúl de nuevas posibilidades en su interior que observamos ahora que estamos en este punto. No creo que otro lugar hubiese dado tanto juego, tan libre como un papel en blanco, perfecto para pintar en él. Y de esta idea salió Umbra Bícroma, de un papel en blanco por pintar.

Nosotras, Rocío y yo, encontramos en aquel lugar un lienzo, unas historias inacabadas y unas opiniones por contar. Surgió de un gusto en común que es el dibujo, no podíamos expresar lo que sentíamos allí sin pintar.

Experimentando el lugar varias veces, no nos quedamos con aquello que estaba y nos daba alguna sensación, sino con la falta de sensaciones que nos llevábamos, lo que echábamos en falta sentir. Un barrio incompleto que provocaba sensaciones incompletas y nos incitaba a explorarlas.

Desde una postura de crítica hacia el lugar, le dimos voz o más bien dicho, presencia a aquellos objetos que no estaban en el lugar, pero pensábamos que deberían estar. Calles fragmentadas mirando a su indefinido final, era ahí donde pintaríamos nosotras, pintaríamos aquella falta de vida urbana en ese límite borrado, mobiliario presente en nuestra experiencia propia en la ciudad, fue extraño echar de menos un banco en la calle. Y se convirtió en algo extraño de nuevo pintar su sombra en el suelo. Lo hicimos real, de alguna manera se presentó allí ese banco que echábamos de menos y no solo eso sino que también la vida urbana que queríamos, dos personas sentadas disfrutando de ese banco deseado en esa sombra en el suelo, viviendo en la sombra pero creando presencia en la realidad, fue extraño pero de alguna manera reconfortante. Habíamos recreado nuestra falta de sensaciones en el suelo, pintando, dicho así parece egoísta, pero al seguir pintando lo que nos faltaba irrumpió en nuestra acción, esta vez de un paso de cebra, un señor en bici con su hija que nos dio las gracias. Nos dio las gracias, por dar voz a las condiciones básicas del ciudadano, pedir un paso de cebra en una carretera que atravesaba un carril bici dejo de parecernos algo egoísta y paso a ser una posible reivindicación, criticar ciertas situaciones que no solo sentíamos nosotras. Fue extraño, pero fue genial.

Ahora tocaba pasar de las acciones en el terreno y pensar de otra manera, tocaba poder llevarnos eso a cualquier lugar en el que nos encontrásemos con las mismas sensaciones, crear un modelo. Supuso recomponer todo el trabajo que habíamos llevado a cabo, teníamos que encontrar algo que recrease eso en otro lugar, pero como hacerlo sin volver a hacer nuestras pintadas reivindicativas. Retrocedimos hasta la misma definición de nuestro proyecto, sombra. La sombra se construye con un volumen y con luz, quizá era solo eso lo que necesitábamos para recrearlo. Construimos entonces el creador de sombras, un objeto con el que nos desentendimos completamente de la permanencia de nuestra acción, quedándonos simplemente con su concepto más artístico y misterioso. Siguiendo con la idea de que no se viera el objeto real, creamos un cubiculo de 1,8 x 0,7 en el que se podría introducir objetos o personas de las cuales proyectaríamos 4 sombras. Estas sombras serían creadas por cuatro focos delante, detrás y a ambos lados del objeto, proyectadas sobre unas telas blancas, que a su vez ocultan el volumen al exterior. Este prisma colocado sobre unas ruedas, se puede transportar allá donde queramos experimentar estas sombras.

En el punto en el que nos encontramos ahora, debemos volver a dar otra vuelta a la situación, esta vez de manera mas personal aún, encontrar aquello que de verdad nos ha llamado la atención durante todo lo que hemos creado y llevarlo a una construcción, materializarlo de manera arquitectónica. Y es aquí donde nos damos cuenta de que verdaderamente, nos dejaron sueltos.

Comienzo de Proyectos Complementarios

Primera propuesta de proyecto de Lucía Alija:

Marquesina de estructura metálica y vidrios de colores.